Bitácora - Semana 14: La Falta de Libertad en el Presente
- juanagra
- May 18, 2025
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El filósofo, teólogo católico y ensayista surcoreano Byung-Chul Han, escribió “La sociedad del cansancio” (2010) e “Infocracia” (2022), dos obras importantísimas que hablan sobre el impacto del rendimiento y la positividad en la salud mental, y el dominio de la información en la era digital, respectivamente. La primera obra mencionada, es una crítica a la forma de estar en el mundo y de vivir la vida activa en la sociedad de la modernidad tardía. Según Camarena (2017), el autor firma que sus conceptos fueron pensados para explicar una sociedad disciplinaria, en la que el sujeto se encontraba oprimido por fuerzas externas que limitan su vida a la explotación en el trabajo.
Constantemente estamos trabajando: haciendo tareas, proyectos, estudiando… y todo esto lo hacemos a la vez; a veces, nos presionamos a nosotros mismos para rendir y para sentir que estamos haciendo algo. Ya no descansamos, no nos tomamos un tiempo con la familia ni ponemos de prioridad nuestro tiempo libre. Al contrario, queremos dejar todo listo y luego ver si tenemos un tiempo de desconexión y relajación. Esto es lo que critica el filósofo.
Me gustó mucho el video “¿Por qué estamos tan cansados?” (2023), ya que narra la triste realidad del modo de vivir del siglo XXI. Los humanos hemos aniquilado el “no se puede” y la negatividad y lo hemos pasado a un “sí se puede”. Nuestra salud mental es afectada cada día y no pensamos en las consecuencias que esto trae. La depresión y la ansiedad son enfermedades mentales que están cobrando relevancia cada día, porque muchísimas personas están padeciendo de ellas. Antes, se creía que solo los jóvenes sufrían de depresión y ansiedad, pero, hoy día, hasta los adultos mayores la padecen.
Según datos de la OMS (2023), se estima que el 3,8% de la población experimenta depresión, incluido el 5% de los adultos (4% entre los hombres y el 6% entre las mujeres) y el 5,7% de los adultos mayores de 60 años. A escala mundial, aproximadamente 280 millones de personas sufren depresión. Estas son cifras preocupantes y uno de los motivos pueden ser la sobreexplotación laboral y la autoexigencia.
El filósofo me deja como enseñanza, que hay que tomarse el tiempo para uno mismo, aprovechar el día a día, no dejarse llevar por el horario o los due dates de entregas, sino enfocarse en lo que verdaderamente importa: pasar tiempo con la familia, ir al cine, disfrutar con los amigos, salir al aire libre, desconectarse de las tareas y de la tecnología por un momento y aprovechar la vida, que solamente tenemos una.
Infocracia, por su parte, es un nuevo régimen de poder basado en la información, no en la represión. Esta, no prohíbe ni silencia, sino que satura al individuo con datos, confundiéndolo y haciéndolo más manipulable. El exceso de información no empodera al ciudadano, sino que lo desorienta y fragmenta su atención y capacidad crítica.
Algo que menciona el autor en el libro, que me llamó mucho la atención, es que ya no importa si algo es cierto, sino si genera clics, reacciones y emociones. Esto es muy común en los influencers, que no les importa qué decir o qué recomendar, solo les importa las ganancias que recibirán por publicar algo y que sean virales. Así mismo pasa con las miniaturas en videos en YouTube, donde los youtubers ponen una imagen polémica o dramática para atraer visualizaciones, cuando en realidad, el video no tiene nada que ver con eso; solo desean tener clicks y vistas en sus videos.
Byung-Chul Han menciona en el libro, que los influencers de viajes, de belleza o de fitness invocan sin cesar la libertad, la creatividad y la autenticidad. Esto lo hacen para que el espectador se sienta identificado y en la misma página que el influencer; esto los hace ver más humanos.
Otro aspecto que me gustó del libro es que el autor menciona que nos creemos libres, mientras nuestras vidas están sometidas a todo un protocolo para el control de la lectura. En el régimen de la información, ser libre no significa actuar o pensar como tal, sino hacer click, dar like y postear. Ya no somos libres ni en redes sociales. Damos likes y comentamos en ciertos posts para ganarnos un giveaway de boletos de cine o de conciertos, un cupón o para recibir una promoción.
Por otro lado, el grupo que expuso presentó un tema importantísimo en el presente: las nuevas tecnologías y enfermedades. Todos hemos sufrido de FOMO (fear of missing out), y en lo personal, me pasa muchísimo cuando estoy estudiando en Chía y veo stories de mis amigos en Panamá que salen a una fiesta o se reúnen entre ellos; también me pasa si veo fotos de mi familia reunida por un cumpleaños o celebración. Es este sentimiento de que la están pasando bien y no estoy ahí para compartir con ellos y el sentir que me lo estoy perdiendo.
A veces sufro de ansiedad digital, que es esta necesidad de contestar rápido un mensaje. Siento que, si no contesto en el momento, se me olvidará hacerlo después o siento que la otra persona puede pensar que la estoy ignorando o estoy molesto, cuando no es así. Si me están contando algo, también suelo contestar rápido porque necesito saber toda la información de lo que me están diciendo.
El insomnio tecnológico es una triste realidad del presente. Según Normon Contigo (2023), el insomnio tecnológico es un trastorno del sueño vinculado al uso inadecuado de las pantallas, especialmente al acceder a ellas en los momentos previos a acostarse. Dormir con la televisión encendida, llevarse la computadora o el iPad a la cama para trabajar y especialmente el uso del celular, está contribuyendo a un aumento de los problemas de sueño, sobre todo entre los más jóvenes.
La dependencia de las redes es otro problema del presente, ya que me ha pasado que publico una foto o una story a Instagram y estoy pendiente de cómo me ven, quién me da like y comenta y cuántas vistas y reacciones tiene mi story. Esto pasa por querer esta aprobación de los demás, cuando debería tener completa libertad de lo que subo y que me de igual lo que piensen los demás.
Esta bitácora me ha hecho preguntarme, ¿Cuándo dejaré de autoexplotarme?, ¿Cuándo podré subir un post sin esperar la aprobación de los demás? Pero principalmente, ¿Cuándo seré libre de las redes sociales y de todo lo que trae esto?
Referencias
Camarena, G. (2017, julio 2). Reseñas. https://www.scielo.org.mx/pdf/cultural/v9/2448-539X cultural-9-e534.pdf
Filosofía en Minutos. (2023, junio 30). ¿Por qué estamos tan cansados? YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Y5tee3P4gtM
Han, Byung C. (2022). Infocracia: la digitalización y la crisis de la democracia.
World Health Organization. (2023, marzo 31). Depresión. World Health Organization. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression



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